MANUEL MARQUEZ RODRIGUEZ

Manuel Márquez Rodríguez, linense nacido en 1915, luchó en defensa de la República y sufrió cárcel y destierro. Tuvo que huir de La Línea en noviembre de 1936, acosado por un jefe de la Falange que lo amenazó. Pasó a Gibraltar y de allí a Tánger, donde estuvo dos años. En 1938 embarcó hacia Marsella y de allí pasó a Cataluña. En Valencia se enroló en el Ejército de la República, en el que fue miliciano de la cultura, como maestro de los soldados a los que enseñaba a leer y escribir y las nociones más básicas de las asignaturas fundamentales. Resultó herido en la guerra y su final le pilló en Madrid. De vuelta a La Línea fue detenido y enviado a un campo de concentración de Málaga. Puesto en libertad condicional, en 1940 fue hecho preso otra vez y enrolado en un batallón de trabajadores en el campo de concentración de Botafuegos, en Algeciras. Al terminar su condena se fue a Tánger, donde pasó buena parte de su vida. Jamás perdió el contacto con La Línea, ni con la Balona, club de fútbol del que es uno de los aficionados más leales.