Un artículo sobre el científico gibraltareño Enrique Hauser y Neuburger, que falleció en el exilio francés en 1943 y que ha sido rehabilitado en 2019 como académico, en los fondos documentales de la Casa de la Memoria

HauserEl proyecto La Casa de la Memoria La Sauceda y Gibraltar se hace eco de un acto de desagravio institucional a siete académicos que fueron represaliados por la dictadura franquista, celebrado el 30 de enero de 2019 en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, en Madrid. Entre los científicos cuya memoria se reivindica figura Enrique Hauser y Neuburger, nacido en Gibraltar en 1866 y fallecido en el exilio en París en 1943. La ceremonia organizada por la Academia consistió en “la celebración pública, ante la comunidad científica y ante sus familiares y amigos, de la rehabilitación como académicos de estos eminentes científicos, grandes investigadores y profesores universitarios que fueron represaliados en el inicio de la dictadura y han sido recientemente desagraviados por un acuerdo del Consejo de Ministros del 21 de diciembre de 2018”, según señaló dicha institución. Los científicos rehabilitados son Ignacio Bolívar Urrutia, Blas Cabrera Felipe, Honorato de Castro y Bonel, Pedro Carrasco Garrorena, Enrique Hauser y Neuburger, Emilio Herrera y Linares y Enrique Moles Ormella. Simbólicamente se les devolvió el diploma de académicos numerarios de la corporación a sus familiares y compañeros. Actuó como anfitrión y conductor de la ceremonia el presidente de la Academia, Jesús María Sanz-Serna, y habló por los académicos desagraviados el editor mexicano Antonio Bolívar Goyanes.

Según informó la Academia, Enrique Hauser y Neuburger, nacido en Gibraltar el 5 de octubre de 1866, fue inspector general del Cuerpo de Ingenieros de Minas, presidente del Consejo de Minería, profesor jefe del Laboratorio Químico Industrial de la Escuela de Minas y de su Sección de Investigaciones Científicas, presidente de la Comisión del Grisú, presidente de la Sociedad Española de Física y Química, miembro de varias sociedades científicas nacionales y extranjeras, honrado con la Medalla de Oro, de 1929, por la Sociedad de Química Industrial de París, inventor de diversos aparatos y autor de numerosos trabajos científicos y técnicos y tesorero de la Academia de Cienicas.

Se exilió en Francia en 1938. El régimen franquista lo dio de baja como académico por medio de una orden ministerial de 10 de mayo de 1941. Falleció en el exilio en París el 27 de abril de 1943.
El Consejo de Ministros, en su reunión del 21 de diciembre de 2018, reconoció “el carácter injusto” y declaró “la ilegitimidad” de la sanción a la que lo sometió el franquismo.

Con motivo de este reconocimiento a la trayectoria científica del gibraltareño Enrique Hauser, el Archivo de la Casa de la Memoria La Sauceda incorpora a sus fondos digitalizados el articulo titulado “El ingeniero e inventor Enrique Hauser y Neuburger (1866-1938). Auntes biográficos“, de Octavio Puche Riart, publicado en el volumen 25, número 54, de Llull. Revista de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, 2002.

Una denuncia desde el exilio sobre una estafa del franquismo contra trabajadores de La Línea en Gibraltar

Carta de UGT de Casablanca a UGT de Toulouse, 1953.

Carta de UGT de Casablanca a UGT de Toulouse, 1953.

El Archivo de la Casa de la Memoria La Sauceda se ha nutrido de una documentación reprografiada aportada por el Archivo General de Gibraltar y procedente de la Fundación Largo Caballero en la que se incluye un intercambio epistolar entre el secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT) de Toulouse (Francia), Pascual Tomás, y el secretario del grupo departamental de Marruecos Occidental de la UGT de España en el Exilio, con sede en Casablanca, Miguel Peydro, fechado en 1953.

Entre las cartas incorporadas al Archivo se encuentra un informe redactado por un militante de la organización ugetista de Jaén, Alfonso Fernández, que se lo remitió desde Sevilla a Peydro y que éste reenvió a Tomás el 6 de mayo de 1953. En dicho informe se dice: "Es notorio que el régimen franquista se mantiene a fuerza de crímenes y estafas (...). Sin embargo, los timos, las estafas y los engaños del siniestro franquismo no son tan conocidos. Vamos a señalar hoy el robo de que son objeto los trabajadores de La Línea con el pretexto de la creación de una mutualidad que constituye una burla cruel e intolerable para los trabajadores".

Según este escrito, unos 11.000 trabajadores de La Línea iban diariamente a Gibraltar para trabajar en la colonia británica. La denuncia decía textualmente: "El término medio de los jornales semanales percibidos por esos obreros es el de tres libras. Pues bien, cada trabajador debe cambiar obligatoriamente todo el importe íntegro de su trabajo en las oficinas del Banco de España colocadas en a frontera y al efectuar ese cambio los empleados del Banco le retienen del salario a cada obrero 5 pesetas por libra cambiada, es decir, unas 15 pesetas semanales destinadas a la Mutualidad fantasma. De esta forma semanalmente van a la caja de la Mutualidad 165.000 pesetas, lo que asciende al año a la suma de ocho millones y medio de pesetas (...). ¿Qué es lo que se hace con esos ocho millones y medio de pesetas que anualmente se roba a los trabajadores? Una parte de esa fabulosa cantidad sirve para pagar sueldos a los falangistas empleados en ese inútil organismo (...). La otra parte de los ingresos debe perderse entre los dirigentes de la CNS para ir engrosando sus fortunas personales (...). La Mutualidad de la que estamos hablando no produce ninguna clase de beneficios ni ventajas a los obreros de La Línea (...)".

Una carta del comité de Unión Republicana en Francia al secretario de UR exiliado en Gibraltar

 

Entre los documentos que alberga el archivo de la Casa de la Memoria La Sauceda cabe destacar la reproducción de una carta enviada desde París a un exiliado republicano en Gibraltar. Este documento, inventariado provisionalmente en el legajo II-37 de dicho archivo, se trae a colación para ilustrar el proyecto “La Casa de la Memoria La Sauceda y Gibraltar”.

Se trata de una epístola remitida el 11 de mayo de 1948 desde París por el Comité en Francia del partido Unión Republicana, fundado por Diego Martinez Barrio, al secretario de la agrupación de UR exiliada en Gibraltar, Miguel Téllez.

Esta carta, firmada por el presidente y el secretario general de dicho comité y con membrete y sello del comité directivo de Unión Republicana en Francia, es respuesta a los telegramas que había enviado Téllez a los dirigentes republicanos exiliados en París, a quienes mostraba su apoyo, con motivo de la celebración del XVII aniversario de la proclamación de la Segunda República española.

La carta de respuesta dice así: “Estimado amigo y correligionario: Con viva satisfacción ha registrado el CEN de nuestro Partido la adhesión y saludo fervoroso que tuvieron a bien enviar con motivo del último aniversario del 14 de abril, pues lo consideramos magnífica expresión del espíritu que reina entre Vds. y un aliento inapreciable para la ingente tarea que tenemos por delante. Las circunstancias internacionales han llevado a un plano de verdadera actualidad nuestro problema, que ya va alcanzando su fase definitiva y abriendo un amplio margen a la esperanza. Ser dignos de Vds., acometiendo juntos la pacificación de nuestra Patria y su mayor engrandecimiento, es cuanto podemos ofrecerles para corresponder ese telegrama que muy sinceramente les agradecemos, al enviarles los más cordiales saludos”.

Esta misiva es una respuesta a los telegramas que Miguel Téllez había enviado a Diego Martinez Barrio, presidente de la República española en el exilio; Álvaro de Albornoz, presidene del Gobierno republicano español en el exilio; y Fernando Valera, ministro de Justicia en el exilio, todos ellos residentes en París. Este documento ha sido aportado por el Archivo del Gobierno de Gibraltar al Archivo de la Casa de la Memoria.