Miles de campogibraltareños huyeron al exilio


El avance franquista provocó en casi todas las poblaciones del Campo de Gibraltar un éxodo de centenares de personas, muchas de ellas sindicalistas, militantes de izquierdas y simpatizantes republicanos y sus familias hacia la provincia de Málaga. Muchos de ellos continuarían luego hacia Almería, Valencia, Cataluña o Francia. Más de 5.000 personas salvaron la vida entrando en Gibraltar, donde fueron acogidos en un campamento de refugiados en los terrenos del actual aeropuerto. Muchos de ellos partieron luego hacia el Norte de África, Francia, Inglaterra o América.

Otra de las consecuencias más visibles de la guerra y la represión de los sublevados contra la población civil del Campo de Gibraltar fue el elevado número de personas que huyeron de las ciudades y pueblos que caían en poder de los fascistas. Decenas de miles de personas salieron de sus casas y, con poco más que lo puesto, emprendieron un éxodo que los llevaría por caminos diferentes.







exilio


Tres son las grandes rutas que siguieron: por la sierra hasta Jimena, que aún resistía en manos republicanas; por la costa hacia la provincia de Málaga; y hacia Gibraltar. La colonia británica tiene una larga historia de lugar de acogida para perseguidos políticos españoles, pues ya en el siglo XIX recibió puntualmente a los liberales que eran perseguidos por los gobiernos absolutistas de Fernando VII o sus sucesores. Pero el éxodo comenzado el 19 de julio no tiene parangón en esta historia. 

Unas diez mil personas cruzaron la verja para refugiarse en el peñón según algunos historiadores, aunque el Gobierno británico afirma que sólo fueron 4.000. En cualquier caso las fotografías antiguas muestran las tiendas de campañas instaladas en los terrenos de lo que hoy es el aeropuerto, entre La Línea y Gibraltar, donde vivieron durante meses cientos o miles de personas que huían del terror fascista. El mismo día 19, que era feria en La Línea, llegaron los primeros linenses huyendo de los tiros y fusilamientos. Muchos se marchan por sierra Carbonera y la costa, camino de Málaga; otros se van al Peñón a nado o en barca desde las playas de la ciudad, y la mayoría llega corriendo por el que se denominaba entonces “campo neutral”, hasta entrar en Gibraltar.

Pasados algunos meses, muchos de los refugiados lograron salir de Gibraltar en barco hacia las ciudades que estaban en manos del Gobierno de la República, como Málaga, Valencia y Barcelona. Muchos se incorporaron a las filas de los distintos batallones de las milicias y del Ejército republicano. Es el caso de los batallones Fermín Salvoechea, anarquista, y Pablo Iglesias, de tendencia socialista. Otros partieron hacia Marruecos y la mayoría se instaló con sus familias en el Tánger internacional. Un tercer grupo entró por el puerto de Marsella en Francia y algunos partieron hacia Argentina o México, o entraron de nuevo a España para luchar contra el ejército franquista. Éste es el caso del maestro algecireño Rafael Candel, que acabó viviendo en la ciudad argentina Comandante Rivadavia, desde donde emitió el programa radiofónico Suspiros de España. Algunos terminaron combatiendo en la Segunda Guerra Mundial integrados en las tropas francesas y algunos acabaron en los campos de exterminio nazis.

 

Otro grupo, bajo la falsa promesa de los vencedores en la guerra de que no iban a ser represaliados, optó por regresar a sus pueblos. Casi todos fueron detenidos en la misma frontera y encarcelados. Quedó, además, un grupo de refugiados integrado por sindicalistas que permanecieron en Gibraltar hasta que murieron. Entre ellos estaban Manuel López Liaño, Francisco Carretero y Manuel Viñas, todos del sindicato anarquista pertenecientes CNT.

Acabada la guerra civil, todavía durante los años cuarenta fueron llegando a Gibraltar españoles que huían de la dictadura. Republicanos que se habían quedado escondidos y querían escapar a Gibraltar para luego ir a Gran Bretaña, guerrilleros que abandonaban la lucha para marchar al exilio, o presos que escapaban de las cárceles y campos de trabajo esclavo. El 6 de julio de 1939, diecisiete ex combatientes republicanos escaparon a nado desde las costas de La Línea, pero sólo llegaron al peñón dieciséis. Uno de ellos se ahogó a solo cinco metros de la orilla de Gibraltar. Los otros dieciséis llegaron con sus armas, pero uno de ellos también murió al poco de llegar a causa del esfuerzo físico realizado. Habían estado escondidos en las montañas cercanas a Málaga. La prensa británica dio cuenta de este incidente.

Las autoridades británicas en el peñón concedían siempre residencia para seis meses, tiempo insuficiente para regularizar del todo la situación, por lo que la mayoría de estos refugiados vivían temiendo ser fusilados si volvían a España. Algunas personalidades que buscaron refugio en Gibraltar fueron Nicolás Martín Cantal, último gobernador civil republicano de Granada, o Cristóbal Vera Saraiva, alcalde de Jimena de la Frontera en julio de 1936. Ambos llegaron a Gibraltar acabada la guerra y lograron exiliarse en Gran Bretaña.


Enlaces para saber más sobre el éxodo de los campogibraltareños:

- http://lalineaenblancoynegro.blogspot.com.es/2011/07/la-guerra-civil-espanola-en-las-paginas.html
- http://www.horasur.com/articulo/gibraltar/algarbani-papel-desempeno-gibraltar-guerra-civil-fue-significativo/20160215154031020180.html
- http://www.foroporlamemoria.net/campo-de-gibraltar/proyecto-cg/80-exposicion.html
- http://www.ehu.eus/ojs/index.php/HC/article/view/1332
- https://books.google.es/books?id=Cvoq6SmFfnwC&pg=PA72&lpg=PA72&dq=espa%C3%B1oles+refugiados+en+Gibraltar&source=bl&ots=_5izhqfB4i&sig=
C_-qU0XlGZ8JjAs_lT82YAQ-R4o&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwin1vjVv_DOAhXB7RQKHX0NDrkQ6AEIHDAA#v=onepage&q=espa%C3%B1oles%20refugiados%
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